miércoles, 4 de octubre de 2017

Sobre el homenaje a Javier Martinez en el Pasto Jazz 2017

Muy feliz y emocionado con el homenaje que Pasto Jazz le realizó al primo y profe Javier Martínez Maya. En lo personal puedo contarles que Javier ha inspirado cada paso de mi camino. En la familia siempre hablaban de Javier como un gran músico y referente, yo solo lo veía en los videos que llegaban en carnavales, por supuesto lo escuchaba en sus variadas producciones musicales que definía con su sello moderno y de alta calidad y con el que aportó implacablemente al desarrollo de las nuevas músicas carnavaleras.
Recuerdo que una vez montamos con varios amigos "La Chaza" para un evento en el colegio, es más, la grabamos en un cassette, anhelando de una forma ingenua, ser productores musicales e ingenieros de sonido. Lo único que estábamos haciendo era intentar divertirnos, igual que ahora. Eso fue con Esteban Guerrero y Camila Noguera por ahí en 6o grado (yo tenía unos 12 años).
En 9o grado del colegio, mi padre invitó a Javier y a Vicky, su esposa, a la casa y ahí lo conocí personalmente, recuerdo perfectamente que canté un tema con la guitarra (Pequeña serenata diurna de Silvio Rodríguez) Javier lo recibió con agrado y generosidad, después cogió la guitarra y tocó la misma canción con muchos arreglos más y con una destreza impresionante que me inspiró completamente, me enseñó unos trucos y acordes y me contó de sus primeros conciertos haciendo variaciones de las canciones de Silvio. Ese día Javier habló de sus increíbles experiencias gracias a la música y me dejó muy emocionado, recuerdo que me dijo que si seguía el rumbo de la música la iba a pasar muy bien y así ha sido cada segundo.
Agradezco enormemente a mi padre el haber tenido ese regalo para mí ese día, ahora que lo pienso un poco, fue determinante en mi decisión de seguir los estudios en la música e ingeniería de sonido.
Más adelante, y en Bogotá, Javier guió nuestros primeros pasitos como compositores de canciones con la primera agrupación que desarrollamos con mi querido Jairo Paz, la Cintaislante, incluso tuvimos el gusto de tocarlas en vivo varias veces con él en el bajo. Con Jairo, y gracias a Javier, entramos por primera vez a un estudio de grabación a entender un poco la dinámica de la producción musical y a sentir la magia del estudio. Esta experiencia fue reveladora y seguramente aprendimos más ahí que en varios semestres de universidad. Incluso conocimos y vimos trabajar de cerca a Richard Narváez, uno de nuestros ídolos musicales.
Más adelante Javier me invitó a hacer parte de la legendaria agrupación "Sol Barniz" con la que tuve el placer de tocar y aprender un montón. Estuvimos varias veces en la plaza de Nariño sintiendo la adrenalina única y el vértigo de tocar y cantar para miles de personas la música más emblemática del Carnaval de negros y blancos. Con Sol Barniz pude tocar de forma constante en los carnavales (unos 5 años seguidos), no sólo en Pasto, si no también en varios pueblos de la región, también en Sibundoy (Putumayo), en Medellín y en repetidas fiestas en Bogotá. Además tuve la oportunidad de compartir y conocer a gigantes músicos nariñenses como Javier Ortega, Eduardo Lalo Maya, Edgar Guerrero, Edgar Josa, Diego Mora, Oswaldo Salazar, Andrés Paz Pillín, además de seguir compartiendo tarimas y kilómetros con los amigos de la Tulia Jorge Guzmán, William Palchukán entre otros maestros.








Me quedo corto en palabras para describir lo importante que ha sido Javier Martínez para mi historia musical y para el desarrollo de la música de todo el sur de Colombia y del país. Su labor como productor musical, músico, arreglista, multi instrumentista, investigador, profesor e ingeniero de sonido, en toda la estructura de producción musical del país, es invaluable. Fue director artístico de los estudios legendarios Ingesón y por ahí pasaron a grabar los mejores músicos de la escena nacional.
Javier es de esos productores versátiles que decidió apostarle a la música y a la producción en tiempos donde ni siquiera era posible hablar de estudiar y vivir de la música y mucho menos de la Ingeniería de sonido, eso ni existía en nuestro país.
Gracias profe querido por inspirarnos a tantos y por ser un referente claro de lo que es gozar la música y la vida. Alegría que este homenaje te llegue tan joven y que podamos seguir disfrutando de tus enseñanzas y tu talento. ¡Que vengan muchísimos más homenajes!
Felicidades al Pasto Jazz y a Juan Carlos Santacruz por hacer posible esta celebración y por enaltecer la labor de los grandes maestros.
Acompañé de corazón a Javier y al alma de mi entrañable amigo Miguel Camacho, a quien le debo varias publicaciones dedicadas a él que pronto subiré, en este sentido doble homenaje. 

1 comentario: